¿hiper?
“En todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a Aquel que nos amó” (Romanos 8:37).
Como cristianos, somos hijos de Dios, miembros del Cuerpo de Cristo y templos del Espíritu Santo. Por ello, somos tan poderosos y grandiosos que no hay palabras que puedan expresar nuestra gloria en Jesús. Por eso, san Pablo nos llamó “más que vencedores” (Rom 8:37). Esta es una traducción de la palabra griega que se traduce más literalmente como “hiper conquistador”.
Sin embargo, debido a nuestras debilidades, la mayoría de los cristianos se sienten más "hiper" que "hiper conquistadores". No obstante, debemos caminar por fe y no por la vista; no por nuestra apariencia ni por nuestros sentimientos (2 Co 5:7). "Aquel que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo" (1 Jn 4:4). Venceremos al mundo mediante nuestra fe (1 Jn 5:5; ver también Heb 11:33).
El Señor dará la victoria total y definitiva a Sus "hiper conquistadores" cuando vaciemos nuestras vidas totalmente de nuestros "panes y pescados" (ver Mt 14:19-20). Tomará nuestras pequeñas vidas, más nuestro "todo", y las multiplicará para alimentar, transformar y santificar a las masas del mundo. Todo lo que tenemos que hacer es vivir solo para Él. Debemos amar al Señor con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro espíritu (Lc 10:27). El amor absoluto lo conquista todo.
Oración: Padre, te entrego todo de mí para que sea multiplicado.
Promesa: “¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos!” (Is 55:1)
Alabanza: Alabanza a Ti Jesús, “la Resurrección y la Vida” (Jn 11:25). Tú eres “el Amén, el Testigo fiel y verídico, la Principio de las obras de Dios” (Ap 3:14). ¡Aleluya!
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