permite que dios te restriegue
“...por dentro llenos...de podredumbre” (Mateo 23:27).
Jesús dijo a los fariseos que estaban llenos de suciedad por dentro (Mt 23:27). Esa es la condición de nuestra alma cuando está en estado de pecado mortal. En pecado, no vemos la mugre. Como el hijo pródigo, debemos entrar en razón (Lc 15:17). Junto con el salmista, debemos gritar, “Señor, limpia mi corazón” (ver Sal 51:12).
El celo del Señor es como un conserje con un cepillo para fregar, fervorosamente la suciedad. Nosotros somos sus templos (1 Co 6:19), por lo que el Señor quiere, con gran fervor, limpiarnos profundamente (ver Jn 2:14-17). Nos ama tanto que nos quiere ver como nuevos, brillantes, santos, no sucios ni malolientes. Como niños pequeños, odiamos ser restregados, nos resistimos, nos retorcemos, nos escabullimos. Pensamos si en realidad “nos restriega por amor”, sin embargo, Dios no nos está castigando, sino que nos está limpiando.
Después de un tiempo, nos comienza a “gustar” nuestra suciedad. Pareciera que el demonio nos “reconforta” y nos “anima” para ver la suciedad del pecado como algo bueno. Pero Dios nos pincha para llamar nuestra atención, renovar nuestras vidas y ser lavados en la pila de Su Palabra (Ef 5:26) y los sacramentos.
Permite que Dios limpie debajo de tus muebles, mueve tus mesas y sillas y que haga una “limpieza profunda” de tu corazón, mente, cuerpo y alma. Lo puedes ayudar cuando vas a confesarte regularmente, quizás mensualmente. “…Despojémonos de todo lo que nos estorba, en especial del pecado” (Heb 12:1). Relájate y ríndete. Permite que el Señor te restriegue y te limpie como Él lo vea necesario. Permítele que te ame. Pídele ser un templo brillante para Él.
Oración: “Crea en mi, Dios, un corazón puro” (Sal 51:12).
Promesa: “Que el Señor de la paz les concede la paz, siempre y en toda forma” (2 Tes 3:16).
Alabanza: Juan, un maestro de escuela pública, es un testigo silencioso de Cristo y reza por sus estudiantes.
Referencia: (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescripto: La revision no estaba disponible en el momento de la impresión ni al ingresar al sitio web.
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