sin escalas
“La palabra de Dios se extendía cada vez más” (Hechos 6:7)
El Señor nos llama a ser fieles a Su Palabra (Jn 8:31). Debemos meditar en Su ley y Su palabra día y noche (Sal 1:2). Debemos “Meditarlo día y noche” (Jos 1:8). La palabra del Señor debe ser el “gozo y la alegría” de nuestros corazones (Jer 15:16).
El mundo, el cuerpo, y el demonio tratan de distraernos en vivir en la Palabra de Dios y así de este modo nos aparta de vivir la palabra de Dios. Nos sentimos tentados a desviar nuestras energías hacia el trato con ciertos problemas en lugar de continuar en el ministerio de la Palabra (ver Hch 6:2). Sin embargo, al igual que los apóstoles, debemos llamar a otros a lidiar con algunos problemas para que no perdamos la concentración en la Palabra de Dios (ver Hch 6:4). Por ejemplo, mientras Pablo predicaba, Eutico cayó por una ventana desde un tercer piso y aparentemente murió (Hch 20:9). Pero Pablo curó al muchacho y siguió predicando (Hch 20:10-11). Pablo le dijo a Timoteo que enseñara y predicara la palabra de Dios con ocasión o sin ella (2 Tim 4:2). Las últimas palabras de los Hechos de los Apóstoles son: “Pablo vivió proclamando el Reino de Dios, y enseñando con toda libertad y sin encontrar ningún obstáculo, lo concerniente al Señor Jesucristo” (Hch 28:31).
Jesús ni siquiera dejó que su propia muerte detuviera Su ministerio de la Palabra. Resucitó de la muerte e interpretó “todo en las Escrituras que se refería a Él” (Lc 24:27) y “entonces les abrió [los apóstoles] la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras” (Lc 24:45). Nunca dejes distraerte de “enseñar y de anunciar” la Palabra de Dios (Hch 5:42).
Oración: Padre, nunca dejes que sea encadenado al ministrar Tu Palabra inmutable (ver 2 Tim 2:9).
Promesa: “Vieron a Jesús acercarse a la barca caminando sobre el agua, y tuvieron miedo. Él les dijo: ‘Soy yo, no teman’” (Jn 6:19-20).
Alabanza: Jesús liberó a Rigoberto de una adicción al alcohol. Ahora es voluntario en su parroquia y atiende a aquellos que exploran las verdades de la fe católica.
Referencia:
Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Nihil Obstat (no existe impedimento para publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo 1 de abril de 2026 al 31 de mayo de 2026. Otorgado el 17 de diciembre de 2025. Reverendo Steve J. Angi, Canciller y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, Ohio
El Nihil Obstat establece que no existe impedimento para la publicación de un libro o folleto. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.
